Crisis de Lactancia

La expresión "crisis de lactancia" es un término ambiguo, aunque real para muchas madres que creen que no tienen leche. Por suerte, es un problma pasajero con fácil solución: dar el pecho a demanda.

La crisis de lactancia se refiere a ciertos periodos en los que la madre cree, erróneamente, que no tiene leche. Si da el pecho a demanda, sale más leche, y asunto resuelto; si le entra el pánico y mal aconsejada empieza a dar biberones a su hijo, sale menos leche.

Hace años unos científicos midieron la cantidad de leche durante esos días en que la madre se queja de que «el niño se queda con hambre, porque me he quedado sin leche», y comprobaron que la cantidad de leche no había disminuido.


¿Qué influye?
Hay lo que se puede llamar «crisis de los tres meses» (no es exactamente a los tres meses), que es el pánico que le entra a muchas madres más o menos a esa edad del bebé porque se juntan varios factores, que son normales, pero que nadie le había advertido que podían pasar:

* Los pechos antes parecían llenos y se llenaban aún más entre las tomas; ahora parecen siempre vacíos (¡pero no lo están!) y blandos.

* La leche goteaba, había que usar un empapador en el sujetador; ahora ya no gotea.

* La madre se notaba al comienzo de cada toma la bajada de la leche; ahora ya no la nota.

* El bebé estaba más de 20 minutos en un pecho; ahora acaba en cinco o en dos minutos y si le intentan obligar a mamar más, se enfada.

* El niño hacía varias cacas al día; ahora está varios días sin hacerla (no es estreñimiento, y no hay que tomar medidas).

* El bebé engorda cada mes menos que el anterior (¡claro!).

* A partir de los cuatro o cinco meses, el niño suele empezar a despertarse varias veces cada noche.


En estas circunstancias la madre que no tiene nadie a quien consultar, se espanta y piensa que se ha quedado sin leche de repente.

Para pasar las crisis lo único que hay que hacer es seguir dando el pecho, no intentar obligar a mamar al niño cuando no quiere mamar, y no dar ningún biberón.




¿ME ESTOY QUEDANDO SIN LECHE?
Hay etapas especiales en que parece que el bebé está siempre hambriento y muchas madres creen que tienen poca leche. Lo que ocurre es muy simple: el bebé está creciendo un poco más rápido. Como necesita más leche, succiona más. El roce del pezón estimula la producción de prolactina y esto es la señal que desencadena la producción de más leche .

A menudo se tiene un "bache" de este tipo en momentos como la cuarentena, a los 3 meses o tras alguna pequeña enfermedad. No hay que asustarse, la cantidad de leche se adaptará automáticamente a las necesidades del niño si seguimos el ritmo que él mismo indica.



RECHAZO DEL PECHO Y "HUELGAS" DE LACTANCIA
En ocasiones, el bebé parece que no quiere mamar. La madre puede pensar que su leche no es buena o que el bebé es rebelde. En general, la causa es mucho más simple. Repase la lista siguiente. Quizá encuentre la clave:

Cambios del sabor de la leche. A veces debido a algún alimento muy fuerte o por ingerir demasiada cantidad (aunque el ajo, la cebolla, la coliflor tienen "mala fama", no parece que tengan demasiado efecto en el niño, pero algunos bebés pueden ser más sensibles).

Retorno de la menstruación. Suele cambiar el sabor de la leche.

Cambio del olor de la madre: nuevo desodorante, colonia, perfume, etc.

La madre reaccionó de forma brusca cuando el bebé le dio un mordisco con los primeros dientes.

Se le han empezado a dar suplementos y no tiene hambre.

Se ha acostumbrado a chupar tetinas y al flujo de leche más fácil del biberón.

Tiene más interés en jugar y en explorar el mundo que le rodea que en mamar.

Cuando rechaza un pecho de forma sistemática, quizá esté incómodo en esa postura.

Casi siempre será fácil descubrir lo que pasa y por lo general, se resolverá enseguida. El bebé necesita un poco de tiempo, paciencia y algún mimo extra. En caso de duda, consulte a un experto en lactancia.

Los Pezones y las posiciones para amamantar



Durante la gestación y luego del nacimiento del bebé, cuidar los pechos será una tarea importantes, ya que serán el medio por el que se alimente su hijo. Existen algunos tipos de pezones que requieren atención especial. Qué masajes realizar para formar el pezón. Posiciones de amamantamiento.
Una vez conocidas las enormes ventajas de la lactancia materna, la mujer embarazada puede ir preparando sus pechos y pezones para alimentar a su bebé
Es más, si durante la gestación se dedican algunos minutos diarios al cuidado de los pezones, se pueden evitar algunos problemas como dolor de mamas, enrojecimiento de los pezones y grietas. Estos inconvenientes se dan en los primeros tiempos de la lactancia, cuando los pezones no están acostumbrados a la succión y la demanda de un bebé. Por eso, momento más adecuado para empezar la preparación es entre el quinto y sexto mes de embarazo.
Para saber qué tipo de pezón tiene, la mujer embarazada debe pinzar la areola con sus dedos índice y pulgar. Así sabrá qué tipo de pezón posee y cómo corregirlo, si fuera necesario, conviene siempre consultar al obstetra por cualquier duda sobre este tema.

Distintas clases de pezones











Retráctiles: ante la maniobra de pinzamiento se retraen.
Planos: se corrigen espontáneamente en el último trimestre o con escudos y masajes.

Umbilicados (falso y verdadero): el falso se revierte al realizar la maniobra de la areola y requiere del mismo tratamiento que el pezón plano. El umbilicado verdadero no se revierte. Para poder revertir el falso, se recomienda el uso de los escudos y del sacaleche manual, con lubricación. Si la mamá tiene menos de 6 meses de embarazo puede empezar el tratamiento usando escudos para modelar y airear el pezón durante 4 horas el primer día y agregando 2 horas por día hasta completar las horas diurnas. Es importante no usarlos durante la noche. Si la mamá tiene 7 meses de embarazo deberá utilizar un sacaleche con émbolo de la siguiente manera: dos sesiones diarias de tracciones del pezón con el émbolo hasta sentir un tironcito suave. Sostener 10 segundos y aflojar, repetir 10 veces seguidas. Si está de 8 meses puede usar la bomba eléctrica de la Fundación. Este tratamiento dura 10 sesiones. Es necesaria la prescripción médica



Grandes: si el pezón es muy grande puede provocar arcadas en el bebé al tocar su paladar blando. Si el pezón se coloca más afuera en la boca del bebé, la mamada no es eficaz porque no se oprimen los senos lactíferos. La solución es colocarlo más afuera que lo normal pero cuando el bebé succione, la madre simulará la acción de la mandíbula del bebé sobre su pecho, comprimiendo los senos lactíferos con el índice y el pulgar
Pequeños: no presentan inconvenientes.

Normales: reaccionan ante la maniobra de la pinza en cuanto se los roza con los dedos, adoptando la forma precisa para ser succionados por el bebé



Masajes para la mamá que debe formar el pezón
Los momentos ideales para cuidar el pezón son al levantarse y al acostarse y después del baño. Como en cualquier otro tratamiento, es necesario consultar al médico antes de realizarlo.
Colocar sobre el pezón crema de caléndula o el propio calostro y masajear el pezón lubricado.

Tomar la base del pezón y darle cuerda como si fuera un reloj. Tomar la punta del pezón entre los dedos y traccionar hacia fuera unas 10 veces. Suspender si se sienten contracciones.



Estimular el pezón con los pulgares o índices en oposición en plano horizontal y traccionar 10 veces seguidas hacia fuera. Igual en sentido vertical.


En FUNDALAM se les explica a las mamás que los pezones necesitan ALAS:
A: aire por medio natural o con escudos aireadores. El pezón debe estar siempre seco, y en la medida de lo posible, expuesto al aire. Para secarlo, cuando después de dar de mamar queda mojado, se puede utilizar el secador de pelo o apantallarlo. Para que estén al aire, se pueden agujerear las tazas del corpiño (o bajar la tapa del corpiño de amamantar) o usar escudos o casquillos aireadores del pezón, que alejan la mama del corpiño y permiten que la piel respire.
L: lubricación. Con calostro o crema de caléndula.
A: agua. El agua limpia y preserva la grasa natural de los pezones. No es necesario usar jabón para limpiarlos.
S: sol. Tomar sol directamente en los pezones 15 minutos por la mañana y 15 minutos por la tarde. Hacerlo en los horarios de exposición recomendados: de 9 a 10 y de 17 a 18 horas.

En cuanto a la bajada de la leche, esto sucede entre dos y cuatro días después del parto. En algunas mujeres que han tenido cesárea el proceso puede demorarse un poco pero no se extiende más allá de una semana, y mientras tanto el bebé recibe el calostro que tan bien le hace. Hacia el final del embarazo, las mamás ya producen un líquido especial que precede a la lecha materna llamado calostro. Es una sustancia amarillenta, muy concentrada, de alto poder nutritivo, rica en proteínas y con un elevado contenido en "defensas" o anticuerpos. Es el alimento que obtiene el recién nacido en sus primeras mamadas. Es fundamental para su nutrición inicial porque la composición del calostro se adecua totalmente a sus necesidades y lo protege contra las infecciones más comunes ya que transfiere al bebé los anticuerpos elaborados en el organismo materno, hasta que su propio sistema inmunológico se ponga en funcionamiento.


¿Cuándo es leche y cuándo es calostro? La diferencia se nota a simple vista porque el calostro es amarillento y la leche es más aguada y transparente.

Posiciones de amamantamiento.

Una buena posición del bebé y la mamá favorece la bajada de la leche. Por eso es importante prestar atención a la boca del bebé y cómo "se prende". Debe tomar todo el pezón y parte de la areola dentro de su boca y ser colocado panza con panza con la mamá, es decir que la cabeza del bebé está en el pecho y su panza no mira al techo, sino que está en contacto con la de la mamá. Ella debe evitar la tracción del pezón cuando su bebé deja de tomar. Para eso, conviene introducir un dedo al costado de la boca antes de desprenderlo. Así, no existen tirones.


Con respecto a las posturas para amamantar, las más recomendables son:

*Posición tradicional: con almohadones en la espalda y sobre el regazo, con el bebé panza con panza respecto a la mamá.
*Posición inversa: la cara del bebé queda frente al pezón y su cuerpo no queda pegado al de la madre, sino que pasa por debajo de su brazo
Asimismo, en los primeros días y meses de lactancia, es bueno usar ropa cómoda que facilite el amamantamiento: camisones con botones que se desprendan fácilmente y corpiños especialmente diseñados para amamantar. Esto hace que el momento sea más sencillo y la mamá esté relajada y tranquila alimentando a su bebé.
*Acostada

El cuidado de los Pechos

Al comienzo de la lactancia, sus pezones estarán sensibles. Necesitan tiempo para endurecerse. Para ello aumente gradualmente el tiempo q dedica a cada pecho. Al principio, unos minutos de cada pecho daran al niño el calostro suficiente. Increente el tiempo de a poco cuando ya haya bajado la leche a los tres o cuatro dias del alumbramiento.

Todos los bebés chupan con mas fuerza durante los primeros 5 mintos, tiempo en el q reciben el 80% de su alimento. Cuando se han saciado pierden el interes y empiezan a jugar con el pecho o caen dormidos.


El comienzo...

Cuando empiece a amamantar, sus pechos necesitaran cuidados especiales. Compre al menos dos sujetadores de maternidad y cuide mucho la higiene diaria de sus pechos y pezones.

Lavalos cada día solo con agua. EL Jabón reseca la piel y puede provocar irritaciones y gretas. Cuídelos. No los frote para secarlos, dele pequeños toques con la toalla.

Si puede, deje sus pezoes desnudos durante un rato después de amamantar. Coloque almohadillas en el sujetador para absorver las posibles pérdidas de leche y cambielas con frecuencia. No dejes que una almohadilla mojada siga en contacto con tu piel y evita usar las que tienen refuerzos de plastico.


La Alimentación durante la lactancia

 Una dieta saludable es siempre muy importante, pero es especialmente importante si estas amamantando. Amamantar usa mucha energía y nutrientes. Es importante que tu dieta supla todos los nutrientes que necesitas durante este periodo, tales como, proteínas, calcio, hierro y vitaminas. Necesitaras estos nutrientes para ti y el nuevo ser. Trata de comer regularmente e incluye una gran variedad de comidas saludables.


Como conseguir los nutrientes que necesitas día a día
Amamantar gasta mucha energía. Alguna de esta energía vendrá de las grasas que consumes mientras estas embarazada. De todas maneras, hay muchas mujeres que necesitan consumir nutrientes extras para satisfacer sus necesidades de energía. Volver al peso normal cuando ya no estés embarazada será tu meta.



Sugerencias ideales para proveerte de nutrientes y energía:
* Sándwiches de pan integral

* Bebidas lácteas

* Cereales con leche

* Frutas

* Yogurt

* Nueces y semillas

* Palta

* Queso en variedades

* Vegetales y legumbres

* Agua

Muchas mujeres están sedientas durante la lactancia, una señal de que debemos consumir mucha agua, debemos beber un promedio de dos litros por día. Todos los fluidos cuentan pero el agua es la mejor fuente.

* Proteínas

* Carnes, pescado y pollo

* Huevos

* Queso y yogurt

* Nueces y semillas

* Legumbres, por ejemplo las lentejas

* Calcio

* Leche

* Queso

* Yogurt

* Leche de soya fortificada con calcio

* Hierro

* Carnes rojas

* Pollo

* Pescado

* Legumbres

* Nueces y fruta deshidratada

* Cereales

* Vegetales verdes


En la lactancia también es necesario el acido fólico y las vitaminas.

La cafeína pasa en la lactancia, entonces el te, café y bebidas cola deben ser evitadas.

Para las madres vegetarianas será mejor consumir legumbres, huevos, leche, queso, yogurt, cereales, frutas y vegetales. Asegúrate con un doctor si tu dieta de embarazada esta conteniendo todos los nutrientes que necesitas, especialmente si sigues una dieta vegana.

No elijas dietas muy estrictas, estas te harán evitar ciertas comidas de donde puedes obtener los mejores nutrientes.



Cosas para recordar
Es muy importante de comer una dieta rica en proteínas, hierro, calcio y vitaminas mientras amamantas y si quieres perder peso, hazlo gradualmente y no en una dieta extrema. Bebe mucha agua.

Lactancia y Anticoncepción

Fertilidad durante la lactancia
Desde la antigüedad es conocido que la lactancia retrasa la menstruación y produce efectos anticonceptivos, siendo en la actualidad el método de anticoncepción mundialmente más utilizado en el posparto. La lactancia en un método de anticoncepción peculiar, ya que es un método fisiológico que protege a la mujer de un nuevo embarazo mientras aún se recupera del que acaba de finalizar y atiende al recién nacido.
El efecto anticonceptivo de la lactancia natural se basa en la supresión de la ovulación por los cambios hormonales provocados por la succión del pezón. Por ello cuando mayor es la frecuencia de la succión, mayor es la eficacia del efecto anticonceptivo. En base a los datos de la OMS casi todas las mujeres que no están lactando a los cuatro meses del parto ya han iniciado el ciclo menstrual, hayan o no lactado con anterioridad, y en aquellas mujeres que continúan lactando la menstruación se inicia mucho más lentamente, pudiendo persistir la amenorrea durante un periodo superior a los dos años.




Patrones de ovulación


La primera menstruación tras la amenorrea posparto puede o no ser precedida de ovulación. La ovulación previa a la primera menstruación se produce con más frecuencia en mujeres que no han lactado, con poca frecuencia en aquellas otras que lo han hecho de forma continuada y con una frecuencia intermedia en las que han lactado durante algún tiempo.
Sin embargo, también es cierto que cuanto más se ha prolongado la lactancia desde el momento del parto, mayor es la probabilidad de que la primera menstruación vaya precedida de ovulación.
Solo del 1 al 11% de las mujeres embarazadas conciben durante el periodo de amenorrea posparto. Incluso, después de los primeros meses, algunas mujeres que lactan no ovulan deforma regular, con lo que la probabilidad de concepción es menor que en aquellas otras mujeres que no lactan. Sin embargo, pasadas las primeras menstruaciones, la lactancia no puede considerarse como un método de anticoncepción.


Factores que afectan la influencia inhibitoria de la lactancia sobre la fertilidad
La mujer que lacta se encuentra protegida frente el embarazo hasta que reaparece la ovulación. En la mayoría de las mujeres, la primera menstruación determina el reinicio de la fertilidad. Existen ciertos indicadores que pueden ser utilizados para valorar el riesgo de embarazo durante la lactancia en mujeres que no utilicen ningún otro método anticonceptivo:

• Duración de la lactancia

• Frecuencia y duración de la succión

• Introducción de alimentación complementaria

• Tiempo transcurrido desde el parto

• Fisiología de la madre en lactancias anteriores

• Abstinencia sexual

• Otros factores diversos (geográficos, culturales, ...)




Eficacia anticonceptiva de la lactancia materna
Lactancia Materna Exclusiva: Cuando el bebé no ingiere ninguna sustancia (agua, tisana,suplementos, ....) salvo leche materna.
Lactancia Materna casi Exclusiva: Cuando el bebé ingiere únicamente leche materna pero ocasionalmente se le ha facilitado algún medicamento disuelto en una pequeña cantidad de líquido.
El MELA (Método de la Lactancia y la Amenorrea) es un método anticonceptivo que ha demostrado una eficacia real superior al 98% siempre y cuando se cumplan los siguientes requisitos

1. Que el periodo de amenorrea sea inferior a 6 meses después del parto
2. Que se realice alimentación exclusiva o casi exclusiva al niño con lactancia natural, sin alimentación suplementaria ninguna y con lactancia a demanda tanto diurna como
nocturna.
3. El bebé nunca haga pausas entre tomas superiores a 6 horas.
Debe procurarse racionalizar el empleo de los métodos anticonceptivos con la inhibición de la ovulación inducida por la lactancia. Más que ningún otro factor, la duración de la amenorrea de la lactancia determinará que tipo de anticoncepción deberá emplearse. Así, si se prevé una larga lactancia materna, el empleo precoz de anticonceptivos orales, por ejemplo, puede constituir una doble protección innecesaria; sin embargo, cuando no se usa método anticonceptivo ninguno, y la lactancia se ha reducido en su ritmo o ha cesado, el riesgo de embarazo es muy grande y obligará a reconsiderar el uso de algún método fiable.
El momento en que se debe recomendar la utilización de un método anticonceptivo en una madre lactante es una decisión controvertida que debe adaptarse a cada circunstancia personal e incluso de la comunidad.



MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS DURANTE LA LACTANCIA
Para la elección del método anticonceptivo más idóneo para el periodo de lactancia de la mujer hay que prestar atención a los riesgos y beneficios que cada uno de los métodos pueda tener tanto para la madre como para el niño.


Métodos de barrera
Los métodos de barrera son, por su facilidad de utilización e inocuidad, de los que mássuelen recomendarse durante el periodo puerperal y de lactancia. No tienen ningún efectosobre a composición de la leche, ni afectan de manera adversa a la salud del niño o de la madre. Sin embargo su uso durante el periodo puerperal debe hacerse teniendo en cuanta algunas peculiaridades.



DIAFRAGMA
Tanto durante el periodo de lactancia como en condiciones de normalidad, siempre debe de usarse asociado a cremas espermicidas. Su uso después del parto tiene alguna peculiaridades:
• La vagina durante el posparto sufre cambios atróficos variables para cada mujer.
• Los cambios locales puerperales pueden causar dispareunia y dificultad para la introducción del diafragma
• Las dimensiones de la vagina pueden variar por lo que se necesitará revisar la talla más apropiada. El índice de Pearl oscila entre el 5 y el 30% según se use asociado o no a espermicidas. La mayoría de fracasos se deben a errores en el uso del método, sobretodo inserción incorrecta, desplazamientos por el coito, ajuste inadecuado por talla inadecuada, roturas y olvidos al aplicar la crema espermicida o de la extracción. En periodo de lactancia se debe recomendar:
• Posponer su utilización hasta unas seis semanas después del parto, y tras una revisión puerperal, cuando la vagina ya ha involucionado.
• Utilizar un diafragma adecuado, del tamaño conveniente a las nuevas condiciones.


CAPUCHÓN CERVICAL
El capuchón cervical se aplica directamente sobre el cuello uterino y generalmente se utiliza junto a un espermicida. Durante la lactancia está contraindicado por los cambios que sufre el cervix durante la involución uterina.



PRESERVATIVO MASCULINO

Es el método de barrera más adecuado para el posparto y la lactancia. Siempre deben usarse preservativos que traigan asociados algún espermicida. Su efectividad real reflejada en el índice de Pearl es de un 7% de fallos, la mayor parte debidos al mal uso del método. Para garantizar su uso más correcto deben seguirse las siguiente precauciones:
• Usarlo desde el inicio de la relación sexual y no solamente cuando se vaya a eyacular.
• Usar un preservativo para cada eyaculación
• Retirar el pene de la vagina antes de que disminuya el tamaño del pene al disminuir la erección. No tiene otras peculiaridades de uso distintas a las habituales por el hecho de utilizarse en periodo de lactancia.



ESPERMICIDAS
Se deben utilizar siempre como método complementario del resto de métodos de barrera y no como método único ya que su índice de Pearl usado como método aislado es del 10-25% de fallos; sin embargo usado conjuntamente aumentan significativamente la efectividad. Aunque se ha comprobado la absorción de espermicidas químicos a través de la vagina, no se han descritos efectos adversos en su uso tanto para la madre como para el niño en su posible paso a través de la leche.



Anticonceptivos orales combinados: la píldora anticonceptiva
Es uno de los métodos anticonceptivos de uso más extendido en el mundo, con una gran eficacia anticonceptiva. En su composición se combinan estrógenos sintéticos y gestágenos, ejerciendo su efecto anticonceptivo mediante la inhibición del eje hipotálamo-hipófisisovario y también por su efecto local a nivel uterino.

Su uso durante el periodo puerperal y de la lactancia no es recomendable por varios motivos:

• Su paso al niño a través de la leche materna: Se han descrito diversos efectos adversos en el lactante como ginecomastias e incluso alteraciones hematológicas y esqueléticas
• Para la madre el periodo puerperal es un periodo de hipercoagulabilidad relativa que puede incrementarse con el efecto de los esteroides sintéticos de los anticonceptivos orales.
Aunque por estos motivos los anticonceptivos orales no son recomendables en el periodo de lactancia, hoy en día con la aparición de preparados que contienen dosis muy reducidas de estrógenos y gestágenos de nueva generación, su uso podría compatibilizarse con la lactancia, aunque para los anticonceptivos de bajas dosis debe tenerse en cuenta otros posibles efectos:
• Aunque no se a demostrado que los anticonceptivos orales interfieran el inicio de la producción de leche, la duración de la lactancia se acorta de forma dosis-dependiente relacionado con el contenido estrogénico.
• Puede reducir el volumen de producción de leche hasta cerca de la mitad, entre las tercera y sexta semana.
• Existen opiniones dispares sobre posibles alteraciones de la composición de la leche de mujer asociada al uso de los anticonceptivos orales combinados. Idealmente, incluso los anticonceptivos orales combinados de dosis baja deberían posponerse en sus uso hasta un año después del parto y preferiblemente hasta que el niño sea destetado.

Anticoncepción hormonal con gestágenos
La anticoncepción hormonal con gestágenos, en sus distintas formas de utilización producenel efecto anticonceptivo por su efecto tanto central, a nivel de la inhibición del eje hipotálamo hipofisario ovárico, como a nivel periférico. Tiene una alta eficacia anticonceptiva con un índice de Pearl que oscila entre el 1 y el 3%.
Las investigaciones llevadas a cabo hasta el momento han demostrado que estos gestágenos no tienen efectos negativos sobre la lactancia .
Puede administrarse en tres formas:
• MINIPILDORA ORAL
• INYECTABLE
• IMPLANTES SUBDERMICOS
La administración continuada de gestágenos producirá una amenorrea mantenida que debe ser advertida y a veces pequeñas metrorragias irregulares sin ninguna significación patológica.





Dispositivos intrauterinos (DIU)
Los DIU medicados, tanto los de carga de Cobre como los de gestágenos son un método anticonpeptivo de muy alta eficacia, cuyo efecto anticonceptivo se produce por su acción local sobre el endometrio, donde produce una reacción inflamatoria aséptica y un efecto espermicida, por lo que no tiene ninguna repercusión general y, por tanto, lo hacen un método anticonceptivo perfectamente utilizable durante el periodo de lactancia. La utilización de los DIU como anticonceptivo en el periodo puerperal tiene los mismos efectos secundarios que cuando se utilizan en condiciones habituales, pero, sin embargo, debe tenerse precaución en dos problemas: la mayor tasa de expulsiones y mayor riesgo de perforaciones uterinas al insertarlos.


Los DIU pueden insertarse en el post-alumbramiento en el posparto inmediato y en el puerperio pero posiblemente el momento ideal sea después del puerperio, a partir de la sexta semana posparto, puesto que las complicaciones son las mismas que en una mujer fuera de ese periodo. El antecedente de cesárea no contraindica la inserción del DIU aunque en ese caso siempre será necesario esperar como mínimo hasta la sexta semana posparto .

Libre demanda

Alimentar al bebé con la cantidad y calidad que necesita para desarrollarse - física y emocionalmente - es la consigna básica de la libre demanda.
Pocas décadas atrás, se pensaba que para alimentar adecuadamente al bebé había que ponerlo al pecho ¨cada tres horas¨. El chiquito no debía comer cuando tenia hambre, sino cuando lo indicaba el reloj...
Como muchos aspectos de la crianza de nuestros hijos, éste también cambio con el correr del tiempo.

HOY es premisa fundamental alimentar al pequeño a ¨libre demanda¨.

Pero no te asustes, porque eso no quiere decir que tengas que permanecer desnuda de la cintura para arriba todo el día, esperando que el glotón se sirva a su antojo.
Libre demanda bien entendida significa que tu hijo debe comer la cantidad y calidad que necesita para crecer y desarrollarse física y emocionalmente. Vale decir: Tienes que darle la teta cada vez que manifieste tener apetito.
Al igual que toda la lactancia, la libre demanda también se construye. Con el tiempo, mamá y bebé se conocen y aprenden uno del otro. La madre va interpretando los gestos de su nene, esas señales que utiliza para pedir lo que necesita. Y a medida que pasan los días se hace experta en reconocer cuando tiene hambre.

¨El que no llora, no mama¨
Así como hay adultos inquietos y otros no tanto, los lactantes también tienen sus diferencias. Mientras algunos bebes generalmente los mas dormilones y tranquilos, no piden mucho; hay otros mas pedigüeños que si por ellos fuera, pasarían todo el día prendidos a la teta.
¿ que hacer en cada caso?: Si el pequeño no reclama con suficiente frecuencia como para ganar el peso adecuado y estimular el pecho materno, hay que ofrecerle la teta de todas formas. Aun cuando no la demande. Pasar largos periodos sin comer puede poner en riesgo su peso así como también Tu producción láctea.
En cuanto a los mas comilones, libre demanda no implica que tengas que andar todo el día con el niño colgado del pecho... Si notas que su reclamo no es por hambre, ponelo en la teta solo unos minutos para tranquilizarlo.
Muchas veces pedir la teta no significa tener hambre sino necesidad de contacto, atención y seguridad. Y que mejor lugar para estar cobijado que el tibio y apacible pecho de mamá????? Con el tiempo vas a aprender a distiguir las necesidades de tu hijo. Hay chiquitos que solo buscan consuelo en la teta.



Los SI de la libre demanda
La lactancia, y en particular la libre demanda, tienen numerosas ventajas:



  • Los bebés se desarrollan mejor

  • el contenido graso y calórico de la leche es mas alto

  • los pechos tienen menos retención de leche y por lo tanto, el dolor en los pezones disminuye y se padecen menos infecciones mamarias.


Por otra parte, ara la mayoría de los bebes, las mamadas frecuentes son la única forma de obtener suficiente alimento en los primeros meses.

¿Por qué piden tan seguido?
La leche materna se digiere muy rápido (aproximadamente en una hora) por eso algunos bebés piden de mamar tan seguido. Durante los primeros meses de vida, se alimentan con mucha frecuencia. de 8 a 9 veces por día. Y si se despiertan de noche para comer, hay que darles el pecho. Pero si no reclaman alimento, no es necesario despertarlos, a menos que así te lo haya indicado la pediatra para que aumente de peso.
El no despertarlo en horas nocturnas le ayudara a diferenciar el día de la noche.

¿Como, Cuando y Con que frecuencia?
Muchas mamás se preguntan cómo tiene que ser la mamada, cuanto tiempo debe durar y cada cuanto hay que darle. Acá van tres puntos claves para tener en cuenta:



  • Tu bebé tiene que succionar activamente, con un ritmo sostenido. Si se queda prendido a la teta pero sin succionar, podes estimularlo acariciándole el mentón con tu dedo.

  • No hay reglas fijas acerca de la duración: depende del ritmo de succión y de la cantidad de pausas que haga mientras esta tomando. pero ¨a priori¨, podríamos decir que es conveniente dejarlo unos 20 minutos en el primer pecho, o menos si notas que ya ha vaciado la mama. Si tu bebe quiere continuar succionando o aun sigue con hambre, cambialo al otro pecho hasta que quede satisfecho.

  • El bebe siempre toma con mas vigor del primer pecho, debido a que esta mas hambriento. por ende suele comer menos del segundo. Entonces es recomendable que en la próxima mamada comiences con él último que le ofreciste la vez anterior.






También es cierto que la libre demanda implica un Alto Grado de Generosidad por parte de la madre, que en algunos casos tiene la sensación de que apenas termino una mamada y ya comienza otra nueva, practicamente sin descanso.
Lo cierto es que, con el tiempo, todas somos capaces de descubrir que necesita nuestro bebe y a que obedecen sus pedidos. lo importante es informarte y consultar a tiempo cuando surgen dudas o inconvenientes. pero sobre todo aprender a escucharte y no perder la confianza en vos misma. Porque es la mamá quien conoce mejor a su bebé.. y quien tiene todas las armas para alimentarlo por si misma!

Relactación: una segunda oportunidad

La lactancia materna es recuperable. Con mucho esfuerzo y un buen asesoramiento médico podrás conseguir volver a dar de mamar a tu bebé.
Esto es algo que debemos tener en cuenta y no debemos olvidar, sobre todo ante ciertas dificultades que puedan presentarse en nuestro periodo de amamantamiento.


La OMS tiene la relactación entre sus recomendaciones.

¿Cuándo es posible?

Intentar la relactación es recomendable para:
- Lactantes que nacieron prematuros o con bajo peso y necesitaron, en un primer momento, alimentación por sonda.
- Lactantes que han sido separados de sus madres por problemas de salud al nacer o porque sus madres han requerido hospitalización tras el parto.
- Lactantes cuyas madres han tenido dificultad para establecer la lactancia o cuya producción de leche era insuficiente debido a un mal manejo de la técnica o a una falta de asesoramiento.
- Lactantes que han sido alimentados con leche artificial pero comienzan a presentar problemas de intolerancia a las proteínas de la leche de vaca.
- En situaciones en las que la madre pidió la suspensión de la lactancia tras el parto porque eligió alimentar al hijo con leche de fórmula y, pasado un tiempo, cambia de opinión.
- Ante situaciones de emergencia, por fallecimiento de la madre o por enfermedad incompatible con la lactancia (VIH, por ejemplo), en los que el bebé quede a cargo de otra mujer que desee amamantarle.
- En caso de bebés adoptados.

Por contra, no sería recomendable pensar en relactar en el caso de madres que lo hagan por presiones externas o sentido de culpabilidad, sin estar plenamente convencidas y motivadas


Si por alguna razón el niño o niña está siendo suplementado o fue destetado precozmente, se debe explicar a la madre que a través de la reinducción de la lactancia ella puede llegar a producir nuevamente toda la leche que su hijo requiere. Esto se puede lograr amantando frecuentemente, cada 1-2 horas inicialmente y reduciendo progresivamente la cantidad de suplemento. El proceso es más fácil cuánto menos peso tenga el niño y cuánto menos tiempo haya pasado entre haber dejado de amamantar y la reinducción.

La dificultad de este proceso no es la recuperación de la producción de la leche, sino lograr que el niño o niña succione de una mama inicialmente casi sin leche. Se recomienda gotear leche con un gotario sobre la región de la areola cuando el niño inicia el amamantamiento, o se le puede aportar leche por medio de una sonda conectada por un lado a un recipiente con leche y por el otro introducido en la boca del niño junto con el pezón, de tal manera que al succionar el bebé obtiene leche de la sonda y a su vez desencadena los reflejos de producción y eyección de la leche.

Existen suplementadores en el comercio, pero pueden ser fabricados fácilmente con una mamadera y una sonda fina o tubo de silicona. Estos elementos solo facilitan el proceso, ya que con la voluntad de la madre y el equipo de salud, De, Bandit et als., lograron reinducir lactancia en el 83 % de madres biológicas y adoptivas de 140 niños menores de 6 meses que ingresaron al hospital por diarrea o infecciones respiratorias. El 61% lograron lactancia exclusiva. En este estudio las madres permanecieron con sus hijos durmiendo con ellos en el hospital por el tiempo necesario para recuperar la lactancia. Así, los servicios de pediatría que hospitalizan lactantes pequeños pueden ser una instancia de recuperación de lactancia, si las madres suplementan o han destetado. Para recuperar la lactancia, es clave que la madre permanezca con el niño sin restricción, enseñarle la técnica de reinducción y darle apoyo constante.

Se debe controlar en forma periódica el peso del niño o niña, para reducir el suplemento progresivamente hasta suspenderlo cuando la madre recupere su producción de leche. Ayuda a la madre el contar con un equipo de salud convencido de la importancia de su leche para su hijo o hija, que refuerza sus logros. También el crear algún tipo de ambiente cómodo para que amamante y darle alimentación a ella mientras permanece con el niño.

Factores a favor

La relactación no es fácil. Resulta mucho más complicada que lactar por primera vez. Y sin embargo, las madres que lo consiguen, lo viven como una experiencia que merece la pena, ya que refuerza enormemente el vínculo entre madre e hijo.

Existen factores que facilitan el proceso, y son los siguientes:
- Edad del bebé: será más sencillo si es menor de 3 meses.
- La disposición del bebé: hay mayor tasa de éxito entre los lactantes que aceptan el pecho la primera vez que se les ofrece.
- Es importante que desde el fin de la primera lactancia no haya transcurrido demasiado tiempo.
- Haber utilizado jeringuillas, cucharillas o suplementadores (y no el biberón) para alimentar al bebé cuando la lactancia no es posible o suficiente (en caso de bebés prematuros, de baja producción láctea de la madre…).